Faro de Vigo, 31 de Marzo de 2019

Operadores urgen a optimizar una superficie «mal ordenada» – Sus clientes tienen «tentaciones» de irse otros puertos y ya hay contactos con Marín.

Las alarmas se encienden en los muelles comerciales. Al igual que en Bouzas, la superficie entre Areal, Transversal y Comercio vive al borde de la congestión, pero a diferencia de la terminal Ro-Ro, aquí los operadores carecen de un tráfico garantizado por PSA. En consecuencia, de continuar las estrecheces, los agobios y el arrinconamiento de mercancías, los clientes podrían dejar Vigo e irse a otros puertos de Galicia o de Portugal. La amenaza existe ya con la carga que acapara casi la totalidad de este ámbito, el aluminio, la tercera en el ranking portuario tras los vehículos y la pesca congelada.

Basta con recorrerla cualquier día de la semana para comprobar la elevada ocupación de la explanada que funciona en estos muelles para depósito provisional. Los 17.000 m2 empleados por Alfacargo y Kaleido desbordan de barras y lingotes de aluminio en un apilamiento tan forzado que solo los carteles de estas empresas permiten identificar dónde empieza o acaba su correspondiente parcela. A este «manto» metálico de altura ya rozando dos metros se suman esos voluminosos bloques de granito en otra parte de un Transversal rodeado por «islas» que sirven para casi todo, como esas mastodónticas piezas que fabrican Censa o Dizmar. Tampoco estos rincones dan para más, y como ocurre estos días, esas estructuras acaban aparcadas junto a la terminal de contenedores de Guixar a la espera de su embarque.

De soportar el movimiento de mercancías de tan diferente peso y formato hay zonas con hasta 10 grados de desnivel. Además de inclinadas plagadas de baches que hacen de los carretilleros unos virtuosos equilibristas. Factores que combinados con la formación de las estibas complican aun más la operativa diaria y obliga a extremar la prudencia para evitar incidencias.

Con este escenario así de asfixiante los actores se desesperan para dar cabida al aluminio, una materia prima que solo el polo industrial tejido en torno a la actividad de Cortizo en Padrón consume al mes 200 camiones desembarcadas en Vigo. Otros tantos salen a diario hacia factorías de toda la Península y de Portugal en un flujo favorecido por la ventaja logística que ofrecen las conexiones con carretera. Estos viales de alta capacidad permiten la constante rotación de una mercancía de alto valor añadido solo que todo el esfuerzo por desahogar el recinto resulta muchas veces infructuoso.

Los volúmenes de este metal no paran de crecer. La próxima semana se acumularán 40.000 toneladas. Llegan en su mayoría en contenedores sin desmerecer los que cada mes descargan barcos con grúa directamente al muelle. Cargamentos procedentes de Rusia, India, Emiratos Árabes, Egipto, Turquía, Mozambique?, y este viernes se estrenó en el crisol de nacionalidades países de la antigua Yugoslavia con 3.000 toneladas desembarcadas por el carguero Tahsin Imamoglu.

En estos datos se apoyan los operadores para aventurar las posibilidades de que Vigo lidere el tráfico del aluminio en la franja atlántica peninsular. Para cumplir esta expectativa solo hace falta, aseguran, acciones de urgencia para exprimir el espacio. Fuentes de Alfacargo y su cliente importador valoran «la buena fluidez de la comunicación» con la Autoridad Portuaria y perciben «comprensión» hacia sus problemas. Apoyan totalmente los planes de ampliación de los muelles pero en estos momentos la extraordinaria dinámica de crecimiento del aluminio requiere «actuaciones a corto plazo que palíen la problemática de espacio actual».

«Si no son rápidas están en grave riesgo volúmenes que se están consolidando en Vigo», avisan. Dos barcos ya se desviaron por todo este cóctel de inconvenientes en el Transversal y el cliente de Alfacargo ya siente «tentaciones» de operar en otros puertos. Empezando por Marín, con el que ya han existido contactos para importar desde allí aluminio en contenedor, un tráfico que especialmente en esta modalidad «genera una gran cantidad de sinergias y negocio para la terminal de contenedores, agentes de aduanas, transportistas y demás. Así que si se mueve a otro puerto las cifras de las pérdidas para los operadores de Vigo serían millonarias», alerta el citado operador.

Generan sobrecostes

Más que falte sitio, que también, «está mal ordenado». Basándose en esta tesis defienden como «imprescindible» una reordenación de espacios en el puerto no solo para ganar superficie de almacenaje y manipulación, sino para reducir los roces entre operadores e interferencias en las operativas y los sobrecostes. «La situación del mercado exige una optimización y rebaja de costes año tras año», apuntan.

Desde el Puerto admiten las complicaciones que sortean a diario estos operadores y afirman que solventarlas figuraba ya entre sus principales «obsesiones». Precisamente esta semana convocará a las empresas a una reunión para avanzarles lo que se propone hacer «a cortísimo plazo», subraya el presidente. Recuerda que el adjudicatario de la redacción de la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP) también hará un estudio de la reorganización de espacios en estos muelles comerciales. Pero las medidas de urgencia que piden los afectados podrían definirse antes de que la consultora tenga lista su propuesta. «Recibimos muchas peticiones de espacio y para acabar con los roces y las discusiones queremos exprimir al máximo y si hay posibilidad de cualquier medida exprés, pues se aplicará», adelanta Enrique López Veiga.