Faro de Vigo, 09 de Abril de 2019

Vendedores, armadores o transportistas realizaron un «parón simbólico» esta madrugada

«A menor movimiento de mercancía existe menos competencia y, como consecuencia, bajan los precios«. Esto es lo que, claman los usuarios, ha empezado a notar ya O Berbés tras el incremento de las tasas aplicadas a comercializadores, vendedores o transportistas por el gravamen aplicado a las concesiones, que deberán renovarse a lo largo de este año. En uno de los casos (Transfrío), según han detallado afectados, pasarán de un canon de 19.000 a otro de 44.000 euros anuales. «El problema principal será para los comercializadores, porque muchos de ellos son pequeños y no podrán asumir este incremento», advierte el presidente de la Asociación de Vendedores y Consignatarios del Puerto, Fernando Fernández Ibáñez. De acuerdo a los cálculos de los operadores, el tráfico de pescado se ha reducido un 30%. Detrás del alza de los gravámenes está la decisión de la Autoridad Portuaria de actualizar las tasas de ocupación a instancias de un informe de Intervención General del Estado, a su vez avalado por Puertos del Estado. El aumento, de «hasta el 158%», obedece a que en Vigo se cobraba «por debajo» de lo que fija la ley. Y el malestar respecto a la actualización de precios, «desmesurada» para los operadores, quiso salir ayer de los dominios de O Berbés y saltar a la esfera pública.

Fue con un «parón simbólico» de una hora, en pleno trajín, entre las cuatro y las cinco y media de la madrugada. En la Autoridad Portuaria conocieron la convocatoria de este primer paro a primera hora de la mañana por vía oficiosa. Fue un miembro de la Federación de Usuarios del Puerto de Vigo (FUPV) quien se encargó de avanzar los principales los detalles de una movilización que presentaba como «pacífica», sin pretensión de afectar al tráfico de entrada y salida al recinto ni a las descargas, pero sin ocultar que el objetivo es escenificar «la oposición» del puerto pesquero al presidente Enrique López Veiga para que este diera marcha atrás o que accediese a aplicar una subida gradual de las tasas.

La reacción

El aviso provocó un nulo efecto en el dirigente portuario, quien insistió el mensajero en su determinación con el incremento: «Hay quien se piensa que en periodo electoral todo vale. Pero conmigo se equivocan y además en este caso no hay opción. Nos limitamos a cumplir la ley». López Veiga recalcó que A Coruña, contrariamente a lo asegurado públicamente por los afectados, sí subió las tasas a las actividades complementarias a la pesca por encima de un 5%. «Para los que trabajan al céntimo, que es como funcionan las subastas, es un incremento inasumible», inciden empresarios de primera venta. Aseguran además que ya ha habido un «trasvase» de actividad y descarga a otras lonjas por parte de armadores portugueses de espada, así como de cerqueros.

Frente a la templanza de López Veiga, la crispación de los usuarios. Tan pronto como se cerró la convocatoria ayer por mañana en O Berbés, desde carretilleros a administrativos, daban por hecho el «éxito» de un parón al augurar un «seguimiento total». «Nunca he visto tanta unión en O Berbés», enfatizaba el veterano Fernández Ibáñez. Como prueba de lo encendido que están los ánimos en las lonjas, la postura mayoritaria defendía una movilización mucho más dura, desde el cese total de la actividad. En los usuarios no descartan futuras acciones de presión para lograr, al menos, un incremento gradual. «Ahora queremos que la gente se entere de lo que pasa». Ayer por la tarde las asociaciones convocantes mantuvieron una reunión con la FUPV -que cuenta entre sus miembros con Conxemar, Asime, Asetranspo o Logidigal- a fin de sumar «más apoyos y muestras de solidaridad«.

Además de la aplicación de los nuevos gravámenes en O Berbés han sentado mal «las formas», al entender que las nuevas tarifas se adoptaron «sin consenso y sin análisis previo».