Atlántico, 28 de Mayo de 2019

Dos buques oceánicos ocuparon la totalidad de la terminal. La Autoridad Portuaria alerta que hace falta espacio para cuatro más

La Autoridad Portuaria (APV) acaba de finalizar su Plan Estratégico, que contempla las acciones a realizar de forma prioritaria en los próximos diez años, tras incluir algunas aportaciones de la comunidad portuaria. El documento original acaba de ser colgado por el Puerto en su página oficial y en cuestión de días estará la versión definitiva, que en lo esencial no difiere de lo conocido. 


Destaca sobre todo por su urgencia la propuesta de ampliar la terminal de Bouzas en dos fases, comenzando por extender el muelle exterior en 600 metros para conseguir una línea de atraque de 1.300 metros entre sus dos frentes. De esta forma, según señala el Plan Estratégico, se podrá conseguir que hasta seis buques oceánicos puedan atracar a la vez en Vigo, que así podría convertirse en punto de referencia para el comercio del transporte en ro-ro (carga sobre rueda, sobre todo coches y también contenedores). 
Esta semana se pudo constatar la situación actual límite cuando coincidieron dos oceánicos, que completaron la totalidad de las rampas disponibles. 
De las otras cuatro, dos están prácticamente inutilizadas y las otras dos sólo permiten barcos de Suardiaz de menor tamaño, que la naviera está cerca de dejar de utilizar por sus dimensiones. 
El presidente de la Autoridad portuaria, Enrique López Veiga,  reconoció la situación y la urgencia de poner en marcha el proyecto, que una vez recogido en el Plan Estratégico estará en el Plan Director de Infraestructuras -este mismo año debería estar disponible, fijando las previsiones y financiación- y del que ya ha salido a licitación la asistencia técnica. Su coste subirá a unos 50 millones de euros y harán falta entre cuatro y cinco años para completarlo. 


«La realidad está a la vista y no podemos perder ni un día, porque será un proceso largo, pero tenemos cobertura jurídica con el Plan Especial y financiación», incluyendo los 13 millones transferidos por Puertos del Estado, explicaba.
El Plan Estratégico señala de forma taxativa que son necesarias seis atraques para los buques de 45.000 GT de desplazamientos, que son los que están construyendo ahora las grandes compañías del transporte internacional, buques oceánicos que necesitan calados por encima de 15 metros, y también ampliar la superficie. El plan en marcha prevé ganar 35.000 metros en el dique exterior y con la desaparición de una de las rampas que han quedado en desuso.

PIF SOLUCIONADO
Por otra parte, López Veiga aseguró que el problema con la entrada de harinas de pescado en Vigo -a través del puesto de inspección fronteriza- habría quedado de momento resuelto con la eliminación de la prohibición de entrada de dicho producto desde el 1 de junio. La Subdelegación del Gobierno publicó la pasada semana que habían remitido al Puerto una advertencia sobre que el PIF disponía de una instalación inadecuada para el control de harinas, recomendando que desviaran el tráfico por Vilagarcía o Marín. 
Según López Viega, dicha directiva ha sido anulada, en tanto que el Puerto busca una solución definitiva que pasarían por ampliar la instalación.  El movimiento de harina de pescado en Vigo siempre ha sido residual, pero en los últimos meses ha crecido, lo que llevó a una inspección  con resultado negativo. 

Dos meses y 253.000 euros para reparar la rampa móvil

 La Autoridad Portuaria sacó ayer a licitación la mejora estructural de la rampa móvil de ro-ro en Bouzas por un total de 253.000 euros y dos meses de obras. 
La idea pasa por  limitar la holgura longitudinal de la rampa, que había dado problemas para la carga y descarga, y flexibilizar las uniones. 
La naviera Suardiaz, usuaria para la Autopista del Mar de dicha instalación móvil, que sube y baja con las mareas, se había quejado al Puerto de deficiencias. En octubre del pasado año, la APV contrató los servicios de la empresa Aquática Ingeniería para realizar un estudio sobre las posibles mejoras estructurales que se pueden plantear en dicha rampa. 
La APV reconocía que desde el momento de su construcción, la instalación presentaba una serie de movimiento transversales que están provocando un desgaste excesivamente rápido de los elementos de apoyo, tanto en el pilote como en el rodillo (movimientos de 11 a 50 centímetros) y la chapa de apoyo sobre el estribo, que se pueden observar a simple vista.
El informe concluía que la rampa había sido calculada para resistir estructuralmente las cargas verticales de diseño sobre el puente y el elemento flotante. Y que desde el punto de vista de su comportamiento frente  a cargas transversales se ha asimilado que puede ser movida por el viento, no por el oleaje ni por el buque, si bien los técnicos señalan el efecto del movimiento del mar.