Atlántico, 11 de Agosto de 2019
La terminal viguesa mueve la mitad de toda la carga marítima de Galicia y el 66 por ciento del tráfico en depósitos pese a la estadística negativa del ejercicio
La estadística señala que el Puerto vigués mantiene una tendencia a la baja en sus principales valores: mercancía general, pesca, contenedores y tráfico de coches. Y sin embargo, no puede considerarse que el ejercicio sea negativo echando un vistazo a lo que sucede con la competencia, que pone en verdadero valor la realidad de las cifras. Visto así, cuando el ejercicio ya ha llegado a la mitad -está contabilizado hasta el 30 de junio- se pueden extraer varias conclusiones. Una, que Vigo ha vuelto a recuperar su papel central en cuanto a mercancía general, la más importante ya que incluye toda la carga en contenedores y otras de alto valor. Como ya informó este diario, en el primer semestre de 2019 Vigo ha caído de forma moderada casi un 1,8 por ciento sobre el mismo período del año pasado en dicha estadística, pero es un retroceso que también comparten A Coruña (-0,26), Ferrol (-10) y Marín (-0,30) y sólo Vilagarcía resiste en positivo, con 6,1. No obstante, las terminales viguesas movieron un total de 1,9 millones de toneladas de mercancía general, lo que supone prácticamente el 50 por cinto de toda la movida en Galicia. Los otros puertos suman otros 1,9 millones: 0,5 A Coruña; 0,35 Ferrol; 0,78 Marín y 0,3 Vilagarcía.
Consecuencia de lo anterior es en concreto la mercancía movida en contenedores, donde de nuevo Vigo se consolida como puerto referente una vez superados los graves problemas con la estiba que llevaron a Maersk a trasladar su central de operaciones a Marín. Una decisión que la naviera acabó modificando, manteniendo una escala en Guixar para dar servicio y que a la larga ha supuesto un incremento de escalas de la competencia, en concreto MSC. La caída hace dos años del tráfico portuario ha ido ajustándose: este año la mercancía en contenedores es un 5 por ciento menos que el anterior, idéntica estadística a Marín, lo que confirma que se trata en esta ocasión de un síntoma de ralentización de la economía, justo cuando la estiba ha alcanzando un acuerdo que a medio plazo debería reactivar el puerto vigués, con seguridad laboral y paz social, según señalaron desde la Autoridad portuaria. Los datos concretos señalan que en el primer semestre de 2019, Vigo ha movido 1,3 millones de toneladas en contenedores -todo tipo de mercancías, destacando el congelado- mientras que las otras ciudades han tenido un comportamiento muy inferior: A Coruña, prácticamente cero (su fuerte son los graneles líquidos, por la refinería), Ferrol ha conseguido activar su terminal, que gestiona la misma empresa que Lisboa y Leixoes, y ha llegado a 45.737 toneladas, con un incremento brutal del 800 por ciento, al partir casi desde cero. Marín está en 442.000 toneladas y Vilagarcía en 161.000. Por tanto, Vigo mueve el 66 por ciento de toda Galicia, dos tercios del total. En número de contenedores, Vigo lleva 84.193, un 4,3 por ciento menos, mientras Marín suma 35.000, con una caída cerca al nueve por ciento, confirmando que la opción de un “sorpasso” a Vigo ha quedado definitivamente liquidada